BREVE DECÁLOGO PARA TEXTOS BREVES​

Pequeña evolución históricadel microrrelato

Debemos tener en cuenta que el estudio del microrrelato es relativamente joven. A pesar de la controversia, se suele reconocer a Dolores Kochcomo la primera en teorizar sobre este nuevo género (o subgénero para algunos) alrededor delos años 80 en un artículo sobre Arreola, Torri,Fabila y Monterroso. No obstante, es importantesaber que cuando uno se refiere a microrrelato lo contextualiza en los siglos XX y XXI aunque antiguamente siempre hayan existido narraciones breves o hiperbreves. Aquí aparece otra controversia relacionada con la definición de“microrrelato” pero entraremos en ello en unas líneas.

Muy interesante es la visión que tiene el doctor en literatura y gran investigador sobre el ámbito Lauro Zavala, de quien recomendamos encarecidamente sus trabajos. Zavala comenta la bifurcación estilística que sufre el microrrelato: por un lado, el microrrelato nacido en Latinoamérica, con base en la poesía francesa del XIX y por otro, el microrrelato del mundo anglófono, con sus referentes en Nathaniel Howthorne o EdgarAllan Poe. Estas dos variantes difieren en estilo y extensión; sin embargo, no entraremos en ello. Solo diremos que algunos escritores/as como la Argentina Ana María Shua bogan por salirse de los límites territoriales y apostar por una posibilidad nueva del microrrelato que, a lo mejor, pase por aunar las dos tendencias.

«Por “micro” entiende extrema brevedad y por “relato” una ficción, algo que se cuenta(aquí no entraremos si microrrelato y minificción son lo mismo, hay estudiosos que lo separan conceptualmente o que el microrrelato es un tipo de minificción)P

David Lagmanovich, en la introducción de su libro “La otra mirada”, se centra en la morfología de la palabra “microrrelato”y define dos de sus características: por “micro” entiende extrema brevedad y por “relato” una ficción, algo que se cuenta(aquí no entraremos si microrrelato y minificción son lo mismo, hay estudiosos que lo separan conceptualmente o que el microrrelato es un tipo de minificción). Así pues, nadie duda de estos dos conceptos, brevedad y narratividad. Si atendemos al estilo sumaremos la característica de “concisión”, muy relacionado con la “elipsis”; es decir, aquello que no se cuenta pero que se podría llegar a intuir. Hay quienes le suman otros adjetivos como “ironía”, “extrañamiento”, “humor”… pero estos elementos serían más cuestión de movimientos y estilos que no propiamente características esenciales del microrrelato. A nosotros nos gusta mucho un ejemplo que puso Ana María Shua sobre la diferencia entre microrrelato y otros géneros parecidos. Refiriéndose a las finas fronteras entre el microrrelato y otras formas literarias dice que encontramos «al norte, el poema en prosa; al sur, el chiste; al este, el cuento corto; al oeste, el vasto país de los aforismos, reflexiones, sentencias morales». Vemos que la escritora da mucha importancia a la narratividad de una historia, es aquí donde se rige el quid de la minificción y el microrrelato, entendiendo el primero como una multitud de géneros donde uno de ellos sería el microrrelato.

El Decálogo de Miligramo

Somos partidarios de hacer, en la literatura, lo que a uno le plazca. Este decálogo no pretende ser una guíainamovible, simplemente es una forma simpática de daralgunas nociones básicas sobre el microrrelato y sus características.

  1. Sí, aunque no te lo creas hay mucho trabajo detrás de un microrrelato, como todo en la vida: hay buenos y malos micros. Si bien es cierto que uno, hoy en día, encuentra a su público, recomendamos leer muchos micros para diferenciar aquellos malos de los buenos y los buenos de los excelentes. Y recordad que el arte no debe ser“bello” para ser arte.
  2. Practica, escribe, apúntate a cursos, odia apuntarte a cursos, no leas, lee mucho, haz caso a grandes escritores/as, clama que nadie entiende tus ingeniosos textos, piensa que no valen para nada, haz lo que te dé a gana… y ya sacarás tus propias conclusiones.
  3. Lleva una libretita siempre contigo o usa de verdad el bloc de notas del teléfono, jamás digas:“ya me acordaré de esta idea” porque muchas veces no es así.
  4. Si realmente quieres dedicarte a la literatura o ver que avanzas, yo te recomendaría que sigas unos horarios, que te planifiques, como decía Picasso: “La inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando”.
  5. Lee y relee tus microrrelatos, déjalos reposar, vuelve a leerlos y si no te convencen, archívalos para más hacia delante. Sincérate contigo mismo/a, pule, date tiempo y experiencia.
  6. Aunque no siempre es así, nos ayudará a entender la estructura del microrrelato: “si breve, dos veces bueno”. Cada palabra cuenta y cada palabra conforma tu obra, no sería ella si hubiera otras, no se contará lo mismo si hay otras, sé muy meticuloso con la concisión y lo que quieres contar. Recuerda que la elipsis, aquello que no se cuenta, también es parte de la historia.
  7. Hay microrrelatos sin título, pero no creo que exista género donde el título sea más importante que en este. El título no es decorativo, al contrario, puede determinar la excelencia o no de un microrrelato, incluso que funcione como un buen micro o no. El título circular es atractivo, aquel que al releerlo una vez has terminado la historia se cierra como un círculo perfecto entre el narrador y el lector activo.
  8. Aunque escribas para ti, piensa que las obras suelen cerrarse una vez son recibidas por un lector/a. Si escribes con intención de ser leído recuerda que no todo el mundo disfruta leyendo lo mismo. Hay textos con un público más amplio y otros más específicos. Nada es desdeñable, de todo se aprende, para bien o para mal.
  9. Como decía Horacio Quiroga, un relato es como una flecha lanzada que se dirige directamente a su objetivo. Podríamos tomar esa cita y aplicarlo al microrrelato, la diferencia, muchas veces, es que en el caso del microrrelato no vemos quién ha lanzado la flecha y ya está dirigiéndose hacia el blanco. De eso se trata la elipsis, de dejar cabos sueltos que el lector debe recomponer:debería ser un lector activo y sorprendible.
  10. El tema del microrrelato debe quedar bien reflejado. Si una persona no lo capta, puede ser cosa suya, dos también… pero cuando nadie lo pilla o dicen temas dispares no es que tú seas un erudito, es muy probable que te hayas equivocado en la forma de plantearlo.
  11. Recomendación extra: si puedes y tienes tiempo, no te estanques en el microrrelato, cultiva la poesía, la novela, el ensayo… toda la literatura que puedas.Al fin y al cabo, el microrrelato es híbrido, se nutre de otros géneros, y ser creativo,traspasar barreras, es algo que siempre le viene bien a un buen micro.